Por María Eugenia Carbonara.
Pagar la última cuota de un crédito hipotecario suele sentirse como el cierre definitivo de una etapa. Y financieramente, lo es: la deuda quedó cancelada y el compromiso con el banco terminó.
Sin embargo, muchas personas desconocen que, desde el punto de vista registral, la propiedad puede seguir figurando hipotecada hasta realizar un último trámite formal.
Es decir: aunque el crédito ya esté pago, la hipoteca todavía puede aparecer inscripta en el Registro de la Propiedad Inmueble.
Y esto suele descubrirse recién cuando aparece un comprador, se inicia una venta o se necesita presentar documentación actualizada del inmueble.
Entonces, ¿qué falta hacer?
Para que la propiedad quede efectivamente libre de esa carga, es necesario realizar la cancelación de hipoteca por escritura pública e inscribirla en el Registro correspondiente.
Recién ahí la situación registral del inmueble refleja que la deuda ya no existe.
1. Solicitar la documentación al banco
El primer paso es pedir formalmente al banco la documentación que acredita la cancelación total del crédito.
Dependiendo de la entidad, esto puede incluir:
. certificado de deuda cancelada,
. libre deuda,y la designación del apoderado que firmará la escritura de cancelación.
Este proceso no suele ser automático y puede demorar algunas semanas.
Lo más importante! Recuperar el título original que suele estar en manos del acreedor hipotecario.
Este último punto suele generar confusión. Muchas personas conservan únicamente una copia de la escritura y recién años después advierten que el testimonio original continúa en poder del acreedor hipotecario.
Por eso, al cancelar el crédito, también es importante verificar qué documentación original debe ser retirada y que vuelva a manos del propietario.
Este proceso no suele ser automático y puede demorar algunas semanas.
2. La intervención del escribano
Con esa documentación, interviene un escribano público para redactar la escritura de cancelación de hipoteca.
En ese acto, el representante del banco presta conformidad y deja constancia formal de que la obligación ya fue cancelada.
Muchas personas creen que el trámite termina con esa firma. Pero todavía queda un paso más.
3. La inscripción en el Registro de la Propiedad
La escritura debe presentarse e inscribirse en el Registro de la Propiedad Inmueble de la provincia correspondiente.
Hasta que esa inscripción no se realiza, la hipoteca puede seguir apareciendo en la matrícula del inmueble.
Una vez inscripta la cancelación, la propiedad queda finalmente libre de esa carga registral.
¿Por qué es importante resolverlo ahora y no más adelante?
Porque es un tema que suele aparecer en el peor momento: cuando la propiedad ya está en venta o existe un comprador interesado.
En esos casos, tener una hipoteca pendiente de cancelación registral puede generar demoras, pedidos adicionales de documentación y tiempos administrativos que muchas veces podrían haberse evitado con anticipación.
Tener la documentación ordenada no solo simplifica futuras operaciones. También permite conocer con claridad la situación real del inmueble.
En Estudio Carmé entiendo que una operación inmobiliaria sólida empieza mucho antes de publicar una propiedad.
Por eso, revisar el estado registral y anticiparse a este tipo de situaciones forma parte de mi acompañamiento profesional pensado para dar claridad, previsión y tranquilidad en cada etapa.